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PRESENTACIÓN

Nos llamamos Pablo Pérez, Ana Castillo y David Serrano, somos tres alumnos del IES Castillo de Cote, de Montellano. Durante el presente curso hemos estado diseñando y calibrando un prototipo de teleasistencia para personas dependientes y/o mayores que viven solas con nuestro profesor de biología Sergio Palomo. La sociedad española presenta cada vez más personas mayores de 65 años debido al aumento de la esperanza de vida que demandan unos servicios sanitarios cada vez mayores. A continuación pueden verse los datos que da el INE (Instituto Nacional de Estadística) sobre la pirámide poblacional de nuestro país:

Pirámide de población española1

Son muchas las personas de edad avanzada que viven solas en sus viviendas sin una asistencia sanitaria plena y esto se ha visto agravado por la pandemia que estamos viviendo en estos momentos, que como casi siempre, termina afectando al eslabón más débil de nuestra pirámide poblacional, nuestros mayores.

Es por ello por lo que se nos ocurrió diseñar un prototipo de teleasistencia de bajo coste (para aumentar así el número de personas que puedan acceder a él) que permita a estas personas que viven solas, y en cierto modo, desatendidas:

  • Obtener datos que reflejen el estado de salud de la persona que haga uso del dispositivo.
  • Actuar diligentemente en caso de que se produzca una emergencia.
  • Avisar a familiares y/o sanitarios, adjuntando información instantánea sobre la emergencia que se ha producido.
  • Tratar de “detectar” un posible caso de coronavirus en sus etapas iniciales, cuando la enfermedad aún pueda atajarse de manera satisfactoria.
  • Realizar todo lo anterior sin la necesidad de presionar ningún botón o dispositivo cuando ocurra una emergencia. De esta manera nos aseguramos que las personas con una movilidad extremadamente reducida puedan usar nuestro dispositivo, así como, aquellas personas que se ponen muy nerviosas en momentos de emergencia y no atinarían a dicho accionamiento del dispositivo.
  • Disponer de su localización en caso de pérdida de orientación.

Decidimos “bautizar” nuestro proyecto con el nombre de LAR en homenaje a los dioses romanos lares. Las familias romanas sentían una gran veneración por los lares, que se representaban en forma de pequeñas estatuas. Estas se colocaban tanto dentro como fuera de la casa en pequeños altares llamados lararia, donde se realizaban ofrendas o se les rendía oración. Eran los dioses encargados de evitar que los extraños se adentrasen en tierras ajenas mediante, según la creencia popular, la amenaza de enfermedades que podían llegar a ser mortales3. Se trata por tanto de dioses tutelares y protectores de la vivienda y sus inquilinos, es por ello, por lo que decidimos que nuestro prototipo llevara el nombre de LAR, ya que su función no será otra que velar por la protección de personas mayores en sus domicilios.

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